El respeto y amor hacia el medio ambiente y la naturaleza es un sentimiento que se transmite de padres a hijos, o de alguna figura de autoridad en nuestra niñez. Sin embargo, no se podrá amar a nuestro planeta Tierra, si no nos amamos a nosotros mismos y si no sentimos aprecio y valor por nuestra propia existencia. Por eso a veces nos preguntamos cómo una persona puede tirar basura en las calles, o contaminar un cuerpo de agua, o tirar aceite por las alcantarillas; es que simplemente esa persona no conoce lo que es amarse a sí mismo. Con mucha probabilidad ese ser humano no tuvo un buen ejemplo y enseñanza en su hogar sobre respeto propio, así que menos se le inculcó el respeto por los demás, el medio ambiente y la naturaleza.

Como padres y madres criando en estos tiempos está en nuestras manos promover la autoestima, el respeto por nuestro cuerpo y entorno en nuestros hijos e hijas. De esta forma podrán a su vez amar la naturaleza que los rodea. Así también, exponerlos a ambientes naturales, como parques, bosques, reservas, cuerpos de agua, playas, ríos, paisajes, entre otros, les permitirá conocer cada vez más la naturaleza y las especies de flora y fauna que la componen, así como el medio ambiente en general. No se ama lo que no se conoce. ¿Cómo podemos pretender un respeto y dedicación hacia la creación natural, si no tenemos contacto con ella, si estamos mayormente encerrados entre cuatro paredes o volcados en la tecnología?

Exponer a nuestros hijos a ambientes naturales les permitirá conocer cada vez la naturaleza y ambiente en general. (foto por chrisroll, de FreeDigitalPhotos.net)

Exponer a nuestros hijos a ambientes naturales les permitirá conocer cada vez la naturaleza y ambiente en general. (foto por chrisroll, de FreeDigitalPhotos.net)

Como padres es nuestra responsabilidad promover en nuestros hijos un balance en sus tareas diarias. Es necesario que nuestros hijos suelten los teléfonos, tabletas y juegos de video, para que se reencuentren con el medio ambiente y salgan afuera a jugar. Estas experiencias serán las que atesorarán con mucha alegría en sus corazones para siempre. Pero no solamente enseñémosle a proteger y cuidar el planeta Tierra, sino que como padres y madres debemos ser los primeros en hacerlo y dar el ejemplo.

¿Qué podemos enseñarle a nuestros hijos para que poco a poco vayan amando y respetando el medio ambiente y la naturaleza?

  • cuidar y respetar su cuerpo
  • el valor de las cosas, no su precio, para que aprendan a cuidarlas y a esforzarse por tenerlas
  • trabajar y esforzarse por terminar sus tareas, no dejarlas a medias
  • a ser observadores del entorno y lo que nos rodea
  • a ser empáticos y respetar el espacio vital de los demás
  • aprender a escuchar y apreciar el silencio
  • apreciar el orden (no el desorden)
  • valorar la sencillez y aprender a vivir con lo necesario
  • conocer y respetar las especies que viven en nuestro entorno

Estas enseñanzas, si bien algunas de ellas no están directamente relacionadas con nuestro planeta Tierra o la naturaleza, sí provocan en el ser humano un sentimiento de respeto y amor hacia todo lo que le rodea, incluyendo el ambiente construido o artificial. Son las bases para lograr seres humanos amantes del medio ambiente y defensores de nuestra Madre Tierra. Te invito a compartir tus experiencias aquí. ¡Feliz Día del Planeta Tierra!